Neogilipolleces hoteleras
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Lo siento, pero no. Puestos a setas o a Rolex, a hoteles de lujo cuando las circunstancias lo imponen, esto se nos va de las manos. Hasta los grandes establecimientos de toda la vida, que mantenían el decoro y maneras serenas de la noble hotelería europea, practican hoy una mal entendida modernidad. Anduve más de medio siglo por esos mundos, y sé lo que digo.






























































