La llamada de… Hanna Nordenhök

Hanna Nordenhök sintió la llamada de la literatura durante un vuelo. Tenía siete años cuando su padre se la llevó como acompañante al estreno de una obra de teatro traducida por él mismo: Bodas de sangre, de Federico García Lorca. La sala estaba en la otra punta del país y, durante el viaje en avión, el hombre leyó a su hija la historia que había trasladado al sueco

Fotografía