Una historia de Europa (CXXIV)
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En tres interesantes décadas, entre 1960 y 1990, Europa vivió transformaciones tan enormes que no la habría reconocido ni la madre que la parió. Más que a movimientos populares (aunque los hubo importantes) el progreso general se debió a un proyecto político impulsado por élites con intereses comunes (ganar pasta, sobre todo).





























































