Agustín Fernández Mallo: “La IA ni nos va a destruir ni nos va a solucionar todo”

David Bowman lo tiene crudo. Le ha tocado un juez de OpenAI, quizás con uno de Anthropic hubiera tenido alguna oportunidad. El astronauta no imaginó acabar así cuando desconectó a HAL 9000. Esta sí que está siendo una verdadera "Odisea". Ahora los robots y las IA tienen derechos, los mismos que los seres humanos, pero encima juegan con ventaja: el sistema judicial está controlado por las empresas de inteligencia artificial. Bowman no acabará en una cárcel porque es un personaje de ficción, pero ¿qué ocurrirá en un futuro cuando las IA se inserten en nuestra sociedad de tal forma que empiecen a ser considerados ciudadanos con los mismos derechos que el resto?

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