La mujer del porvenir

El que no sabe nada y los que saben mucho, afirman; el que sabe un poco, duda. Esta frase la escribió Concepción Arenal en su ensayo «La mujer de su casa», publicado en 1883, en el que repasaba su visión de la mujer en el mundo y procedía a matizar lo que ya había reflexionado en «La mujer del porvenir», publicado catorce años antes. Algunas de sus consideraciones, contextualizadas en su época, me parecen audaces. Otras, sorprendentes.

Fotografía