Alessandro Barbero: “A la gente le gusta san Francisco, pero no sabe por qué”

En 1926, por el séptimo centenario de la muerte de san Francisco, el editor fascista Franco Paladino le encargó al sacerdote Paolo Ardali un opúsculo que llevaba por título San Francesco e Mussolini. “¡Oh –escribió el cura, extasiado–! ¡Cuánto espíritu franciscano hay en la vida de Mussolini!”. Según el autor, el Duce se parecía al santo porque arrastraba a las masas y las reducía a la obediencia.

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