Orillas de los ríos es el título que Tomás Hernández Molina ha dado a la antología que recoge veinte años de trayectoria poética (2004-2024). Eso representan sus libros, orillas en el curso de la vida donde detenerse a descansar, contemplar o reflexionar.
La selección del autor comprende los diez poemarios publicados, además de una muestra generosa de dos inéditos. Como marco, el prólogo de Vicente Gallego y el epílogo de Álvaro Salvador, dos poetas muy significativos para él tanto en el terreno personal como en el literario.
Zenda comparte cinco poemas de Orillas de los ríos, de Tomás Hernández Molina (El Envés).
***
Había en el mercado
aquello que el sentido ni imagina,
especias de todos los colores,
brillantes y esponjosas, bien molidas,
en saquitos de cáñamo,
peces de todos los tamaños con los ojos abiertos,
la fría muerte entrando aún por sus agallas,
flores, frutas, animales expuestos,
pero sólo sentía la tibieza,
el hueso de los dedos de su mano
que apretaba en los míos.
De Y véante mis ojos (Biblioteca Nueva, Madrid, 2006)
***
II
Al asalto precede en plena luz del día,
un silencio en que escuchas
el quebrar de un carrizo, el aleteo
de un pájaro, su sombra en la muralla.
Extraño ese silencio más propio de la noche
y hasta las mismas bestias lo respetan.
Más propicio a las estrellas frías
que a esta luz que más pesados los pertrechos hace,
los metales de cascos y corazas.
Un silencio que es único y siempre se repite.
De Última línea (Hiperión, Madrid, 2007)
***
Con ser malvada, habla razonablemente
Ella daba razones y en la mesa
de aquel café al borde de la plaza,
dejaba muerte helada su belleza,
heridos de carmín labios y taza.
La luz la contemplaba, mansamente
caía sobre sus manos, la terraza
—mujeres, niños, camareros, gente—
era sólo un rumor desacordado;
su frialdad, la de siempre. Lentamente
se levantó, dejó la silla a un lado
y se acercó a besarme. De su boca
bebí la despedida. Ha pasado
algún tiempo. La vi perderse, poca
gente lo sabe, con tristeza.
Las monedas en una danza loca
por el mármol pulido de la mesa.
De Accidentes geográficos (Las Palmas, 2008)
***
Sombras
Algunas veces hablo con las sombras,
sobre todo en invierno cuando la noche es larga
y se acortan las luces y los vientos
llegan desde el pinar, remueven unas tejas
y parece que alguien se acercara a la puerta.
Inútilmente voy a comprobar la nada. Oscuridad y frío.
Vuelvo a cerrar la puerta. Me entretengo
dando rostro a las sombras. De alguna
he olvidado su nombre, pero siempre
reconoces un rasgo, algún gesto que reales las hace.
Me acompañan al fuego o relleno la copa
y comparto este vino. No me asusta el silencio
ni temo la locura. Luego bajo a los cuartos
en donde están las camas. Ellas siguen arriba,
esperando.
De Nadie vendrá (Reino de Cordelia, Madrid, 2019)
***
Los oficios
Desconocía el arte de la música,
la proporción y la armonía del número,
con torpeza copiaba las notas, las escalas,
y era infantil su letra, trazada con esfuerzo,
como el niño que escribe mordiéndose los labios,
apretando en sus dedos el lápiz o la pluma.
«Mi ciencia está en el tacto de mis manos»
y bajaba los ojos y elegía
la madera apropiada más afín a la pieza,
para la tapa armónica el árbol del abeto,
el resuello del arce para el fondo,
la firmeza del ébano en clavijas, bastidores;
mimaba los barnices, sostenía
que sólo al sol podían afinarse,
pues el fuego quebraba la hermosura,
la irisación de los aceites, el brillo perdurable.
Acercaba su oído a los troncos apilados,
«es preciso saber si en este árbol
ha cantado algún pájaro», decía
Antonio Stradivari, laudero de Cremona.
De El esfuerzo del copista (Hiperión, Madrid, 2022)
—————————————
Autor: Tomás Hernández Molina. Título: Orillas de los ríos. Antología poética 2004-2024. Editorial: El Envés. Venta: Todos tus libros.
-
El respeto y la violencia
/abril 06, 2025/Leer Con el agua al cuello nos devuelve la pregunta acerca de qué sería de nosotros sin estos reporteros que se atreven a llegar a los lugares donde nuestro miedo no nos permite acudir. Arbide Aza ha acudido con frecuencia a la llamada de los desfavorecidos en esas aguas, a los campos de refugiados instalados en las islas, al encuentro con activistas y voluntarios, a recoger testimonios, todo un trabajo de años que aquí va unificando sin dejar de atender a algunos de los motivos por los que a estas personas, que padecen el resultado de la guerra, se ven…
-
Un bosque feliz cargado de raíces
/abril 06, 2025/Trueno —sólo hacia el final de la lectura se desvela la clave que conduce a Cumming a titular así su libro— habla entre otras muchos asuntos de la mañana de aquel 12 de octubre de 1654 en la que Carel Fabritius estaba en su casa de Doelenstraat pintando con un polvorín a la vuelta de la esquina. Trueno. Trueno. Trueno. Sabemos que Fabritius murió de sus heridas al cabo de una escasa media hora, cuando el crepúsculo ya declinaba hacia el lubricán. Y Laura Cumming nos conduce allí, a la fatal explosión que ahora implosiona en su libro y se…
-
Irán Eory y el polvo de estrellas
/abril 06, 2025/Ahora bien, si se me permite elucubrar sobre el título original de la cinta de Woody Allen de 1980, Recuerdos (Stardust Memories), que bien podría traducirse como “recuerdos del polvo de estrellas”, diré que yo entiendo por “polvo de estrellas” ese sedimento que deja la gloria cuando se desvanece. A eso, entre otras cuestiones de la creación cinematográfica, parece aludir Allen en la figura de Sandy Bates, el realizador que él mismo interpreta. Me atreveré a decir que Irán Eory, a la que tanto admiramos sus espectadores en el cine español de géneros y en las coproducciones internacionales rodadas en…
-
Zenda recomienda: La muy catastrófica visita al zoo, de Joël Dicker
/abril 06, 2025/La editorial apunta, a propósito del libro: “Es víspera de Navidad y la visita de la clase de Joséphine al zoo ha sido una catástrofe. Nadie sabe qué ha pasado exactamente y los padres de la niña están dispuestos a descubrirlo. Mientras la investigación avanza, comprendemos poco a poco que una catástrofe nunca llega sola, que las apariencias engañan y que los acontecimientos pueden tomar un giro que nadie imagina. La muy catastrófica visita al zoo nos mantiene en vilo hasta el final; es una novela divertida y emocionante, repleta de guiños sobre nuestra sociedad, sobre la democracia, la educación…
Zenda es un territorio de libros y amigos, al que te puedes sumar transitando por la web y con tus comentarios aquí o en el foro. Para participar en esta sección de comentarios es preciso estar registrado. Normas: