El próximo lunes 8 de marzo se celebra un nuevo Día de la Mujer, y en La gota de sangre nos unimos a esta celebración con un episodio especial.
Si hablamos de la lucha de las mujeres por el espacio público, la literatura continúa siendo un campo de batalla. Y el género negro y policíaco no es la excepción.
Las escritoras en los orígenes del género
Desde los orígenes del género encontramos escritoras que hicieron sus aportaciones, como Anna K. Green (1846-1935) que popularizó el género en Estados Unidos y acuñó el término de novela policíaca, además de crear el personaje precursor de la Miss Marple de Agatha Christie. ¿Y qué habría sido de Hitchcock sin Mary Roberts Rinehart (1876-1958)? Ella fue la escritora de la considerada como primera novela de suspense, La escalera de caracol. Por supuesto, después llegó Agatha Christie (1890-1976), que eclipsó a las escritoras anteriores.
Después llegarían Margaret Millar, Patricia Highsmith, Maj Sjöwall (acompañada por su pareja sentimental y literaria Per Wahlöö), P. D. James, Mary Higgins Clark, Sue Grafton y Donna Leon. En total son solo un puñado de escritoras (no están aquí todas las que son), algunas de ellas muy conocidas, otras olvidadas con el tiempo.
Las escritoras españolas
En España, la novela negra y policíaca entró con timidez. Hasta 1880 no se publicó una historia patria (recordemos que Los crímenes de la calle Morgue, la iniciadora del género, es de 1841). Se trata de un relato de Pedro Antonio de Alarcón titulado El clavo. Pero en 1911 Emilia Pardo Bazán escribió una obra mejor, La gota de sangre, con una visión crítica de la sociedad española y un tono irónico respecto al género.
En los años posteriores, la novela negra y policíaca no tuvo mucho espacio ni para escritores ni para escritoras. La guerra y la dictadura solo permitieron la publicación de novelas baratas sin un ápice de crítica social. Aun así, hubo algunos escritores que se saltaron las normas, son la excepción y son hombres (Fernando García Pavón o Manuel de Pedrolo). El género negro y policíaco no era apto para mujeres en esa época, ni como escritoras ni como lectoras: ellas debían leer y escribir otro tipo de literatura.
Sin embargo, el fin de la dictadura supuso un cambio importante. Manuel Vázquez Montalbán inauguró esta nueva etapa en 1974 con Tatuaje. En 1979, Lourdes Ortiz publica Picadura mortal, donde crea la primera detective de la novela negra española, Bárbara Arena. A pesar de esta inauguración madrileña, es en Cataluña donde se desarrolla la novela negra escrita por mujeres. Nuria Mínguez se incorpora al género en 1981 con El crim d’una nit d’estiu, y le sigue en 1983 la balear afincada en Barcelona Maria Antònia Oliver con On ets, Mònica?
Tras esta ebullición, la novela negra se expande, tanto en geografía como en idiomas y temáticas. Aquí menciono a Itxaro Borda, originaria del País Vasco francés, que publica desde 1994 en euskera y creó a la detective Amaia Expeldoi, detective rural y bisexual, ahí es nada.
Pero la figura que supuso un antes y un después en la novela de género escrita por mujeres fue Alicia Giménez Bartlett, cuando publicó en 1996 Ritos de muerte, la primera novela de la saga de la policía Petra Delicado. El éxito fue instantáneo.
Tras ella se han ido incorporando al género otras escritoras como Rosa Montero, Carmen Posadas, Cristina Fallarás, Dolores Redondo, Eva García Sáenz de Urturi, Rosa Ribas, Nieves Abarca, Marta Sanz, Mercedes Castro, Susana Hernández, Empar Fernández, Clara Peñalver, Ana Lena Rivera, Berna González Harbour, Susana Rodríguez Lezaun, Susana Martín Gijón, Camino Díaz Bello, Laura Gomara, Marta Robles, Natalia Gómez Navajas o María Oruña, entre otras muchas.
Los retos del género para las escritoras son variados, desde el reconocimiento en cuanto a premios (hay publicados muchos artículos sobre la escasez de mujeres en los palmarés), hasta la falta de visibilización de sus obras (muchas autoras ofrecen una visión diferente del género que los más puristas rechazan).
Y dicho todo esto, en este episodio especial de La gota de sangre las escritoras de género negro y policíaco Rosa Ribas, Eva García Sáenz de Urturi, Nieves Abarca, Marta Sanz y Mercedes Castro nos recomiendan sus autoras favoritas del género.
Vídeo: Especial escritoras de género negro
-
‘Adolescencia’: Qué está pasando y qué hacer al respecto
/abril 04, 2025/Casi todo el mundo ha oído ya hablar de esta miniserie inglesa de Netflix, con sus cuatro episodios rodados en una sola toma continua cada uno, de 65, 52, 53 y 60 minutos respectivamente. Su tema principal es el asesinato de una escolar de 13 años, y cada uno de los episodios refleja un momento concreto, de alrededor de una hora de duración, en torno a las consecuencias de este hecho. En principio esto suena como el argumento de miles de historias usadas muchas veces ya, desde películas para cine hasta episodios del montón en series de decenas de temporadas,…
-
Pilar Massa en Voces de la Cultura
/abril 04, 2025/Actriz y directora de teatro: “El médico de su honra”, de Calderón de la Barca fue lo primero que hice en mi larga carrera profesional estrenado en el Tetro de la Comedia de Madrid y luego en el mundo entero. Yo hacía maletas para giras de seis meses. Eso ahora es imposible. Se debatía sobre los estrenos de teatro en los cafés, los bares, los periódicos. Era un verdadero acontecimiento social”.
-
Anne Dufourmantelle, en caso de amor pulsar aquí
/abril 04, 2025/Anne Dufourmantelle era una de las jóvenes y más originales intelectuales francesas, admirada y querida por sus colegas, quienes destacaban —y es infrecuente— su amabilidad y su fuerza de vivir. Filósofa, psicoanalista y, en el fondo, narradora, dado ese estilo poético, que se mueve entre lo profundo y la cotidianidad, era una persona que tenía una actitud hospitalaria con la vida. Curiosamente, uno de sus libros fue Elogio del riesgo, en el que se nos invita a vivir atentos, sensibles al dolor de los demás, y que nos empuja a sumergirnos en la vida con pasión, con amor y sin…
-
Buenas tardes, soy Franz, Franz Kafka
/abril 04, 2025/En Dos tardes con Kafka —que bien podrían haber sido dos semanas, dos meses o dos años y no se hubiera aburrido nadie— Vilas renueva sus votos en una obra monográfica en donde, aunque no llegue al centenar y medio de páginas, tiene ocasión de hablar a sus anchas, de escribir por extenso lo que dejó pendiente en su libro anterior y le apetecía ahora contar, sin freno ni marcha atrás, dejando que hable el corazón. Y todo ello con un cierto aire de confesión, con toneladas de intimismo, con un entusiasmo que resulta contagioso. Llama “ñoño” al “típico escritor,…
Zenda es un territorio de libros y amigos, al que te puedes sumar transitando por la web y con tus comentarios aquí o en el foro. Para participar en esta sección de comentarios es preciso estar registrado. Normas: