Termino de leer este libro el tricentésimo cuadragésimo segundo día del año, coincidente con la festividad de la Inmaculada Concepción. Cuenta la historia que la noche del 7 de diciembre de 1585, durante la Guerra de los Ochenta Años, un soldado español se encontró con una imagen de la Virgen mientras cavaba una trinchera. Una tabla flamenca en la que se veía la Inmaculada Concepción de María. Tras el hallazgo, los soldados levantaron un improvisado altar y pasaron toda la noche rezando. A la mañana siguiente, el agua del río Mosa se había congelado debido a un viento tremendamente frío que sopló por la noche, por lo que las tropas españolas consiguieron escapar. Tras la maniobra, atacaron al enemigo por sorpresa y obtuvieron una victoria que se antojaba imposible. Por este hecho se declara la Inmaculada Concepción de María como patrona de los Tercios de Flandes y de la actual infantería española.
Ya somos mayores para darnos cuenta de que esto no es un asunto de sexo, sino un tema comercial. La obra de Carmen Mola resulta ser una rara avis en el panorama de la literatura noir debido a las altas dosis de violencia que hay en sus páginas. Esto, enmarcado en la obra de una mujer, lo convierte en algo excitante ya que, históricamente, la violencia es típica de la novela y el cine firmado por y para hombres.
Además de no saber quién es Carmen Mola, no sé quiénes son los tres “mariachis” ganadores del premio. No había oído sus nombres en mi vida y, además, por si a alguien le queda alguna duda antes de empezar, también me da lo mismo que hayan ganado el Premio Planeta.
Hechas las pertinentes aclaraciones, en lo que nos ocupa, la trama de La Bestia se desarrolla en Madrid, julio de 1834. Prolegómenos de la Primera Guerra Carlista, con la capital sumida en un caos creado por la guerra y por el cólera. La obra, muy bien documentada, cuenta cómo la situación sanitaria es tan crítica que Madrid cierra sus puertas y se blinda contra los pobres, a quienes acusa de ser los portadores y transmisores de la enfermedad, apartándolos extramuros.
Con la Iglesia enfrentada al pueblo y el pueblo acusando a la iglesia de envenenar las aguas para eliminar a los pobres, surge una violencia nueva fomentada por extraños colectivos para desestabilizar, más si cabe, la situación, creando así un caldo de cultivo propicio para la aparición de La Bestia.
Las andanzas de este ser inhumano que se dedica a descuartizar niñas son las que nos harán atravesar este Madrid podrido en todos los sentidos de la mano de Diego, Donoso, Ana Castelar y La Leona. Una regenta de un burdel que acogerá (a su particular manera) a Lucía, nuestra joven protagonista y la enseñará a sobrevivir en una ciudad asesina mientras intenta proteger a su hermana pequeña de las innumerables amenazas que les acechan.
La Bestia es un thriller histórico eficaz y consagrado al triunfo de una forma de entender el género, con sus virtudes y defectos. El realismo, las malas condiciones sociales de cada uno de sus personajes, además de la repulsión que generan algunos de ellos, forman una suerte de imaginario dickensiano pero pasado por la trituradora de carne que ha construido Carmen Mola. Y es en esta trituradora donde Mola atesora su éxito y expía su pecado. Pecado porque parece que Mola se ha rendido a su reputación antes que a la historia y nos ha intentado dar una novela extrema que no defraude a “sus” lectores, quienes no quieren encontrarse con una novela “blandengue”. Mola considera que no puede alejarse de su esencia aunque la historia se lo pida, cayendo en algún caso en una suerte de efectismo macabro gratuito. Coincido con Rodrigo Cortés cuando dice que “si la fama te precede, ya no hace falta que vayas”, pero en este caso Carmen Mola ha venido y ha entrado en la sala reventando el portón.
La novela es muy efectiva en su esfera y brinda unas cuantas horas de entretenimiento al amante del género negro. No sé si esta novela es merecedora o no del Premio Planeta porque no he leído los demás libros, pero sí puedo decir que tiene todo lo que se espera de un Premio Planeta. Un libro en el que Carmen Mola sobrevuela de manera constante la frontera que separa lo normativo de lo moralmente reprobable y que a base de pisar la línea la difumina y se descubre en varias ocasiones en el lado en el que otros autores no se atreven a estar.
A estas alturas sigo sin acordarme del nombre de los tres autores de la obra, y creo que eso es bueno, porque después de leer el libro sólo sé que es Carmen Mola en estado puro. Si os gusta el género y si os gusta Carmen Mola, leed La Bestia.
Sed buenos.
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Autor: Carmen Mola. Título: La Bestia. Editorial: Planeta. Venta: Todos tus libros, Amazon, Fnac y Casa del Libro.
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Todo escritor es libre de poner la dureza y temática que le apetezca, ¡faltaría más! Y de firmar con seudónimo aún en el supuesto caso de que nos sintamos engañados, por se seguidores de Carmen Mola que no es mi caso. Es lo primero que leo de este trio y no se si leeré algo más.
Comenta que es una novela documentada y yo me pregunto ¿por qué? ¿ por haber puesto una dichosa pandemia que coincide con la época en la que transcurren loe hechos?
Pues bien habiendo leído la novela finalista, me siento en la obligación de decir que ahí si hay hechos históricos para documentar, no es enrevesada ni plana, es una historia en la que continuamente están pasando cosas y no puedes parar de leer, en fin… es una novela para ganar cualquier premio.