Lo que queda atrás son las ruinas, lo cual quiere decir tanto como el vacío. Entre aquellas piedras un día resonaron voces, por aquellas calles corrían los niños detrás de las lagartijas y en aquella iglesia un cura celebraba la eucaristía con vino peleón antes de que todo el mundo se fuera a comer arroz a la zamorana. De todo eso, lo único que está vivo es lo que sigue habitando nuestra memoria, que es la auténtica fuente de la que mana todo aquello que nos impide sentir que la vida está vacía. En realidad, somos nosotros los que la rellenamos. Esta novela, El fino arte de crear monstruos, no es la primera ocasión en la que un autor trata de acercarse a estos temas, que son muy afectivos, y cabe destacar, antes que nada, el acierto de Silvana Vogt (Morteros, 1969) a la hora de resolver la que tal vez sea la tarea más complicada en este tipo de obras: crear una voz que concilie infancia y memoria, y conseguir que esa voz no desfallezca en ningún momento a lo largo del relato.
El pasado puede ser magia, la memoria puede ser magia, pero lo que es magia, seguro, es la infancia. Si la revisitamos, nos daremos cuenta de lo que suponía descubrir, cuando uno todavía no estaba colmado de prejuicios. Ni siquiera una niña que nace con un extraño rostro, que es fea, y que eso le generará, en algún momento a lo largo de su vida, impulsos autodestructivos. Su registro no ha sido objetivo, no pretende ser objetivo, sino el de dar testimonio de que una vez conoció uno de esos lugares en los que los habitantes crean, involuntariamente y gracias a cierto aislamiento, sus propias leyes: leyes de convivencia, sí, pero también leyes de crecimiento personal. Cabe destacar que nuestra narradora nos da muestras, aquí y allá, de ser consciente de que uno no aprende si no se equivoca. Pero debería haber un aprendizaje colectivo porque «Morteros estaba rodeado y nosotros estábamos dentro. Éramos náufragos de un pueblo que, a veces, daba toda la impresión de ser culpable».
En algunos de los episodios más significativos que va reseñando la narradora, lo que destaca es el agua: tormentas, pero sobre todo inundaciones. El agua debería ayudar a limpiar esa culpa sin objeto, una culpa sin concretar, algo que no debería ser ajeno a cualquier otro lugar, pues aunque Morteros tenga su punto de encanto, también lo tiene de posible. La narradora pasará su personal Bildungsroman en un momento, cuando se ve a merced de una tormenta, y creerá que el pueblo tiene ocasión de limpiarse, como en un bautismo, el día que se inunda sin que caiga agua, como si esta viniera filtrada desde el subsuelo. En Morteros ocurrirán desapariciones, lo cual supone tanto como decir que asistiremos al nacimiento de fantasmas, lo cual implica, a su vez, la aparición del miedo a lo que nos resulta imposible explicar.
Vogt nos lleva por esta geografía sin muchas descripciones del espacio, encadenando personajes, encadenando historias, cuadros, momentos que podrían ser cada uno de ellos un relato independiente, pero que quedan unidos por la voz de la narradora. Esa voz que nos habla de un autor que está escribiendo por impulsos, por necesidad, porque se le imponen las palabras y las imágenes. Una voz que nos recuerda, por ejemplo, a la de Alfanhuí. Hablamos del tipo de voces que nos recuerda que todos deseamos, en muchos momentos, habernos quedado en la inocencia, pero el miedo, la culpa o el momento en que perdemos la virginidad nos obligan a ir creciendo.
—————————————
Autora: Silvana Vogt. Título: El fino arte de crear monstruos. Editorial: H&O. Venta: Todostuslibros.
-
Una novela, dos miradas y la poética tramposa del recuerdo
/abril 03, 2025/Desde el principio, sentí el deseo de combinar la narración clásica con un género que amo: la novela gráfica. El porqué de esa fusión se debe a mi voluntad de distinguir formalmente el plano del recuerdo, más cercano a lo onírico, y el del presente, pues en Teníamos 15 años me propuse volver a mi propia adolescencia, a esos años 90 en los que, al tiempo que descubría mi pasión por la literatura y, en particular, por el teatro, también afrontaba mi identidad en una sociedad sin demasiados referentes y donde resultaba difícil vencer el miedo a alzar la voz,…
-
La alegoría de la plenitud de Julián Ayesta
/abril 03, 2025/Requisitos que parece cumplir fehacientemente Julián Ayesta, al que, con toda justicia, aunque haya escrito también algunos cuentos y obras de teatro, se le puede considerar dentro de la insólita tipología de escritores que escribieron contadas páginas y acertaron una sola vez, como evidencia su única novela: Helena o el mar del verano. Es una novela que Ayesta escribió sin la perspectiva de estar escribiendo una novela, sino que, sin saberlo o pretenderlo, la fue concibiendo por partes, como sucede con la obra de los poetas, a través de entregas sucesivas en diferentes revistas literarias de la época de los…
-
Pilar Eyre: “Las mujeres de más de 60 no están reflejadas ni en literatura ni en periodismo”
/abril 03, 2025/En un encuentro con periodistas, confiesa Eyre que tenía ganas de pasárselo bien escribiendo un libro, y optó por algo más ligero que sus anteriores novelas históricas, que siempre requieren mucha más documentación. Como muchas de sus novelas, la nueva obra tiene elementos autobiográficos o autorreferenciales: “Somos un grupo de amigas que nos reunimos desde hace mucho tiempo, y tras sus comentarios siempre he pensado que con sus historias entremezcladas podría haber una novela”. La novela también nace como reacción a que las mujeres de su edad no están reflejadas ni en la literatura ni en el periodismo, y siempre…
-
En la mirada de Cărtărescu: un viaje literario a través de “El ojo castaño de nuestro amor”
/abril 03, 2025/Contexto biográfico y temático de la obra: La obra de Cărtărescu se erige como un monumento de introspección y reflexión. A través de sus narraciones, nos sumerge en su vida, desde su infancia en la Bucarest comunista hasta sus años maduros, tejiendo un tapiz de experiencias que abarcan amores, desamores, y reflexiones sobre la mortalidad y el arte literario. Su estilo, que combina elementos de humor y nostalgia, añade una dimensión de humanidad y vulnerabilidad a sus narraciones. Influencias literarias y estilo: Cărtărescu, a través de su escritura, nos presenta un entramado de influencias literarias. Su prosa, fuertemente influenciada por…
Zenda es un territorio de libros y amigos, al que te puedes sumar transitando por la web y con tus comentarios aquí o en el foro. Para participar en esta sección de comentarios es preciso estar registrado. Normas: