Leamos lo que leamos, leemos sobre nosotros mismos. Con un libro en las manos, somos quijotes, hamlets o lazarillos. Incluso buscando las aventuras más exóticas, las más extravagantes historias de ciencia ficción, o viajando en el tiempo a un pasado remoto, en realidad, vamos siempre al mismo sitio: el lugar del que partimos. Es decir, uno mismo. El lector es a la vez testigo y protagonista cuando se mueve por el pasado, el presente, o el futuro, o cuando se desliza hacia lo más íntimo a través de la introspección.
El propósito de este nuevo blog en Zenda es buscar las lecturas que nos retratan, en este caso a los periodistas. En literatura, los personajes son universales, prototipos de su especie. La profesión es la excusa. Bien podrían ser abogados, escritores o detectives. Pero aquí no, aquí serán periodistas, que como es sabido, solemos carecer de abuela y disfrutamos de un ombligo descomunal en el que mirarnos.
La idea es acompañar al Pajarito de Eduardo Mendoza en su investigación de La verdad sobre el caso Savolta; secundar al viejo corresponsal Thomas Fowler en sus disputas con El americano impasible (de Graham Greene); o respaldar al ingenuo y achacoso Pereira de Tabucchi, cuando sostiene, por ejemplo, que tenemos más de un alma.
¿Qué piensan los escritores sobre el periodismo? De todo hay, pero mayormente la opinión que reflejan en sus obras no suele ser muy favorable. Baste recordar al desalmado personaje que pisotea el honor de Katharina Blum en la novela de Heinrich Böll; la sátira de Evelyn Waugh en ¡Noticia bomba! a costa del columnista de jardinería enviado a una guerra en el corazón de África; o el cuestionamiento que ya a principios del siglo pasado hizo Henry James de cómo se tratan o manipulan las noticias en Los periódicos.
Si no conocemos a aquellos que nos informan, difícilmente comprenderemos la sociedad en la que vivimos. Y, al contrario, si quienes informan desconocen su sociedad y la opinión que tiene sobre ellos, no entenderán nada.
Por este espacio irán desfilando personajes literarios relacionados con el mundo de la Prensa, algunos ya auténticos clásicos, y otros que vayan apareciendo en las novedades editoriales. La caprichosa lista que se ofrece a continuación recoge unos pocos títulos de los muchos en los que se ha utilizado, de una forma u otra, la figura del periodista. El lector puede completar la relación con otros títulos. Su aportación será bienvenida y agradecida en lavianajc@gmail.com
- Böll, Heinrich. El honor perdido de Katharina Blum
- Bioy Casares, Adolfo. La aventura de un fotógrafo en la Plata
- Capote, Truman. A sangre fría
- Dexter, Pete. El chico del periódico
- Eco, Umberto. Número cero
- Ellrroy, James. LA Confidencial
- Ford, Richard. El periodista deportivo
- Fuguet, Alberto. Tinta Roja
- Greene, Graham. El americano impasible
- James, Henry. Los periódicos
- Leguineche, Manuel. La tribu
- Mendoza, Eduardo. La verdad sobre el caso Savolta
- Penn Warren, Robert. Todos los hombres del rey
- Pérez-Reverte, Arturo. Territorio comanche
- Tabucchi, Antonio, Sostiene Pereira
- Vargas Llosa, Mario. Conversación en la Catedral
- Verne, Julio. La jornada de un periodista americano en 2889
- Waugh, Evelyn. ¡Noticia bomba!
- Wodehouse, P. G. PSmith Periodista
- Wolfe, Tom. La hoguera de las vanidades
- ¿Qué?: Sobre todo, novelas, pero no sólo.
- ¿Quién?: Los chicos de la Prensa en la Literatura.
- ¿Cuándo?: Ahora, en el pasado e, incluso, en el futuro.
- ¿Dónde?: Allá donde se desarrolle la acción: De la redacción al frente.
- ¿Por qué?: Porque el periodista es un personaje muy recurrente.
- ¿Cómo?: Leyendo.
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