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Poemas de “Sin regreso”, de Carmen Yáñez

Poemas de “Sin regreso”, de Carmen Yáñez

El poeta Alejandro Céspedes ha escrito sobre Sin regreso, (editorial Bajamar, España / Senza ritorno, Ugo Guanda editore, Italia), el poemario de Carmen Yáñez, estas hermosas palabras de las que Zenda publica hoy el siguiente extracto:

“En Carmen Yáñez la palabra se erige como una redención del sufrimiento, como verdad que trata de explicar los huecos. Y a pesar de ir dejando fragmentos de sí misma en todas las carencias sigue siendo una mujer entera.

Patria y exilio, hogar y trashumancia, se convierten en piedras angulares sobre las que se edifica su mirada. La procedencia, lo ancestral que existe en esos términos, es la iconografía de aquello que se quiere consistente, pero se sabe evanescente y frágil. Como en la obra de Ionesco, Las sillas, su poderoso contenido poético no reside en el texto que dicen los actores, sino en el hecho inexorable de que va dirigido a un número cada vez mayor de sillas vacías. Sin embargo, la misma voz que habita en el destierro y nos trasmite la indefensión de quien siempre está de paso, también está diciéndonos que ha sabido hacer suyo todo lo mudable y volátil que reside en las pérdidas.

En ese traficar con las pequeñas muertes, la poeta sabe que estamos siendo constantemente despojados, pero nos lo susurra desde la sosegada aceptación con una voz que ahora está dulcificada. Yáñez no quiere convertirse en un ser desterrado, pero lo abandonado sigue siendo una pesadumbre que traspasa su escritura como un rayo de sombras, y toda su mirada sigue ungida de aquello que una vez y otra vez ha tenido que ser deshabitado”.

Fronteras de pajas

La tierra no sabe que tiene límites.
La tierra sabe que al moverse
engulle el tiempo en el espacio
ignorando las fronteras.
Se obnubila con los vientos que la arrasan
No sabe dónde está el comienzo y el fin
Se encanta con ser redonda y rodar mientras que las nubes borran las imaginarias líneas que los hombres inventaron para la guerra.

Tangible

Me conmueven
las cosas más cercanas,
las sombras, los pliegues de la tierra
desde donde comenzó la intimidad del todo.
La lluvia gentil, los líquenes.
Los desnudos por el mundo,
la verdad del frío.
Ese viento, golpeando la miseria
como perro guardián,
cuidando la carencia.
La sal, la boca seca, el pozo lejos,
el hambre
¡qué feo!
El hambre…
sin vestidos ni espadas.

¿Qué sabrá el futuro de lo nuestro?

El futuro que ahora es niño lozano
y ya casi adolescente
y nos invade con sus saltos las poltronas
antiguas de nuestros mitos.
¿Qué sabrá de esas marcas en los árboles
ahora que aquellos yacen desnudos
ante la inclemencia?
¿Y las veredas trajinadas hoy que evocamos
los pasos perdidos?
¿Qué sabrá el pequeño futuro que crece
ignorando las señales que dejamos alguna vez en la piedra,
el árbol, la pared vecina al corazón?

La nada misma

La nada misma os habla de sus cosas.
Tiene mucho que contar rompiendo
el hielo de su silencio auto atribuido.
Su bajo perfil de cosa mínima,
le permite ahora reflexionar
entre balbuceos pausados,
para descubrirnos
el secreto pasaje al universo
que ocultaba entre sus alas
y nunca vimos.

Y si el silencio
Tengo miedo de quedarme sin voz
o quedarme con un hilo de ella
en la mano vencida del espacio.
En mis noches insomnes
este miedo me asalta
y me digo temblando
¡qué atroces crímenes a
caecerían subjuntivos
si mi voz enmudeciera
y no pudiera ni contarlo!
como si la daga negra
se asomara a la garganta
y me degollara el grito necesario
para espantar las sombras.

Sin regreso

Deshago la maleta,
la de catorce kilos.
La que preparé con prisa y miedo,
la de todos los exilios:
mi vestido floreado,
el osito peluche con un solo ojo de vidrio de mi hijo,
un lápiz, un folio blanco,
la foto de mis padres,
calzones, calcetines, camisetas,
los dos tamaños, sus pequeños pantalones,
los dos cepillos de dientes, los dos peines.
un pequeño espejo, mi lápiz labial.
La pertenencia ya no existe.
La mujer y el niño de su mano nunca más.
Deshago la maleta, esta vez para siempre.

—————————————

Autor: Carmen Yáñez. Título: Sin regreso. Editorial: Bajamar. Venta: Todostuslibros

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  • Tomaré lo mismo que ellos

    /
    marzo 27, 2025
    /

    El camino más corto para que uno se adentre sin miedo en El castillo, de Franz Kafka, viaje al Imperio Austrohúngaro con La marcha Radetzky de la mano de Joseph Roth o quiera comprobar por sí mismo por qué el cine ama tanto las novelas de Jane Austen, el camino más corto, decía, es leer los tres primeros volúmenes de la colección Dos tardes, dirigida por Sergio del Molino para la editorial Alianza. Porque en estos libros hay conocimiento sobre los autores, sus vidas y obras, pero sobre todo hay genuino entusiasmo, el que saben contagiar, en algo más de…

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